El esguince de tobillo es la lesión más frecuente en el deporte y una de las más subestimadas en la consulta. La mayoría de las personas que sufren un esguince siguen el consejo clásico de reposo, hielo, vendaje y elevación, y cuando el dolor desaparece dan por curada la lesión. Ese es exactamente el error que lleva a que el esguince de tobillo sea también la lesión con mayor tasa de recidiva: hasta el 70% de las personas que han sufrido un esguince vuelven a lesionarse. En FISyOS VITA, clínica de fisioterapia deportiva en Las Rozas, tratamos el esguince de tobillo de forma completa para que no vuelva a producirse.
¿Qué es un esguince de tobillo?
Un esguince de tobillo es la lesión de uno o varios ligamentos del tobillo por un movimiento brusco que supera su capacidad de estiramiento. El más frecuente es el esguince de inversión, en el que el pie se gira hacia adentro y se lesionan los ligamentos de la cara externa del tobillo, especialmente el ligamento peroneoastragalino anterior.
Se clasifica en tres grados según la gravedad. El grado I implica una distensión del ligamento sin rotura de fibras: hay dolor y ligera inflamación pero la articulación es estable. El grado II implica una rotura parcial del ligamento con inestabilidad moderada e inflamación más importante. El grado III implica una rotura completa del ligamento con inestabilidad significativa del tobillo.
Por qué el reposo solo no es suficiente
El reposo, el hielo y el vendaje son necesarios en las primeras 48-72 horas para controlar la inflamación y proteger el tejido lesionado. Pero son solo el primer paso, no el tratamiento completo.
Lo que hace que el esguince de tobillo recidive con tanta frecuencia es que el ligamento lesionado no solo pierde integridad estructural: también pierde los mecanorreceptores que hay en su interior, que son los sensores que informan al sistema nervioso sobre la posición del tobillo en el espacio. Sin esa información propioceptiva, el tobillo es incapaz de reaccionar a tiempo ante un movimiento inesperado y se vuelve a lesionar.
Recuperar esa propiocepción requiere un trabajo específico y progresivo que el reposo no proporciona. Y eso es exactamente lo que hacemos en FISyOS VITA.
Síntomas y señales de alarma
Los síntomas habituales del esguince de tobillo son dolor inmediato en la cara externa del tobillo, inflamación que puede aparecer en minutos u horas, hematoma que desciende hacia el pie en los días siguientes, y dificultad o imposibilidad de apoyar el pie en los grados más graves.
Hay señales de alarma que requieren valoración médica urgente para descartar fractura: dolor muy intenso a la palpación directa sobre los maléolos o la base del quinto metatarsiano, imposibilidad total de apoyar el pie, y deformidad visible del tobillo. En estos casos hay que acudir a urgencias antes de iniciar cualquier tratamiento de fisioterapia.
Tratamiento del esguince de tobillo en FISyOS VITA
En nuestra clínica de fisioterapia y osteopatía en Las Rozas el tratamiento del esguince de tobillo sigue un protocolo progresivo adaptado al grado de la lesión y al nivel de actividad del paciente.
En la fase aguda controlamos la inflamación con crioterapia y neuromodulación no invasiva con TENS, iniciamos movilizaciones suaves del tobillo para mantener la movilidad articular y evitar la rigidez, y comenzamos con ejercicios de carga progresiva tan pronto como el dolor lo permite.
En la fase subaguda trabajamos la recuperación completa de la movilidad del tobillo, el fortalecimiento de la musculatura peronea que es la que estabiliza activamente el tobillo ante movimientos de inversión, y comenzamos el trabajo propioceptivo que es el más importante para prevenir recaídas.
En la fase de retorno a la actividad progresamos hacia ejercicios más dinámicos y específicos del deporte del paciente, trabajando la estabilidad del tobillo en condiciones que simulan las demandas reales de la actividad. No damos el alta hasta que el tobillo ha recuperado toda la fuerza, la movilidad y la propiocepción necesarias para volver con seguridad.
La osteopatía completa el tratamiento cuando hay bloqueos articulares del astrágalo o del peroné que frecuentemente quedan tras un esguince y que si no se tratan mantienen una limitación de movilidad residual.
¿Cuántas sesiones necesito?
Un esguince de grado I bien tratado puede resolverse completamente en 2 a 3 semanas con 4 a 6 sesiones. Un esguince de grado II requiere entre 3 y 6 semanas y 8 a 12 sesiones. Un esguince de grado III puede necesitar entre 6 y 12 semanas de rehabilitación según la estabilidad residual.
En FISyOS VITA, tu clínica de fisioterapia deportiva en Las Rozas, tratamos el esguince de tobillo de forma completa para que no vuelva a lesionarte.
